Lo que debe estar a mano
Guarda el billete y las instrucciones de regreso de forma que puedas consultarlos sin conexión. Lleva el teléfono con carga suficiente y un medio de pago que puedas utilizar en los proveedores elegidos.
Comprueba antes de salir las condiciones del equipaje a bordo. Si viajas con niños, reparte lo necesario para la espera entre los adultos para no tener que abrir todas las bolsas en el muelle.
Para caminar
Elige calzado cómodo que ya hayas usado y lleva agua. Añade protección frente al sol y una capa que encaje con las condiciones previstas. No bases el equipaje en el aspecto de una foto tomada otro día.
La costa tiene superficies irregulares. El calzado por sí solo no convierte en fácil una bajada difícil: escoge recorridos que puedas completar sin forzar.
Si quieres acercarte al agua
Añade toalla y ropa de recambio si te resultan útiles, y una bolsa para separar lo mojado. Lleva solo el material que sepas utilizar. Antes de entrar, comprueba señales, acceso y condiciones; la mochila no sustituye esa decisión.
No incluimos equipo de buceo como si su uso fuera libre en cualquier zona. Las actividades de la reserva tienen regulación propia. Consulta playas y calas y turismo responsable.
Para comer y recoger
Lleva lo que hayas previsto para tus pausas y una bolsa para tus residuos. Si vas a un restaurante, confirma la reserva y cualquier necesidad alimentaria con antelación. No dependas de que una tienda concreta pueda resolverlo al llegar.
Evita objetos de un solo uso que no necesitas. Un equipaje ligero facilita moverte por el pueblo y reduce las cosas que pueden quedar olvidadas.
Revisa el peso al terminar
Saca lo que no vaya a servir a tu plan real. Para medio día, probablemente puedas simplificar; para una noche, consulta con el alojamiento qué ofrece antes de cargarlo todo. Deja espacio para guardar la ropa y las pertenencias con calma antes del regreso.
